CARLOS SAMANIEGO. CANTAUTOR ¿HACIA DONDE?, ¿HACIA QUE?
Creo que el mejor aplauso y refuerzo que puede recibirse es el que uno se concede a sí mismo al terminar de hacer las cosas lo mejor que se puede. Pero las mejores "obras de arte" que producimos en nuestra vida, casi siempre tienen lugar en silencio y sin espectadores.
Necesitamos, no obstante, espacios
en los que poder expresara el mundo interno de cada uno y la dimensión social
de las cosas cotidianas. Ello nos permitiría construir una sociedad de individuos
adultos y responsables, cada vez más comprometidos con los grandes problemas
que se nos plantean. El mundo de los sentimientos, la poesía, la música, la
mística, y cualquier otra formas de sensibilidad artística y espiritual,
deberían cultivarse creo yo mucho más de lo que hoy se hace.
Los grandes espectáculos musicales
multitudinarios, en los que el artista llena toda la escena con un sonido
atronador, luminotecnia y prodigiosos efectos especiales, mientras los
espectadores se convierten en hormiguitas hipnotizadas, siempre termina
decepcionándome un poco. Prefiero más los espacios pequeños y comunitarios en
los que es fácil comunicar, cantar, escenificar y compartir los aspectos más
sencillos de la vida cotidiana, en un ambiente informal y creativo.
Me gustaría que en todas las
ciudades hubiera numerosas salas de arte y espectáculos, repartidas por los
barrios y el centro, en las que se programaran actividades diversas, con
enfoques plurales y con públicos participativos. Es desde la diversidad desde donde
cada cual puede conectarse con aquello que más le gusta y le humaniza. No es
sensato que la única producción artística importante que consumamos sean los
multitudinarios conciertos de masas, a cargo de los artistas de moda, y,
simultáneamente, ignoremos otras manifestaciones artísticas de carácter local o
comunitario, no menos importantes, pero si más desconocidas.
Nuestra mejor gente, difícilmente
encuentra en nuestra sociedad ni canteras ni públicos que potencien la creación
y el talento de manera incondicional. Si pensamos en Picasso, Buñuel, o tantos
otros que se fueron buscando ambientes más favorables, hemos de convenir en los
demoledores efectos que produce trabajar en contextos hostiles a la innovación
intelectual, científica o artística. Y por mucho que esto nos duela las
soluciones a este problema no pasan por reivindicar el origen español de Pablo
Picasso, puesto que todos sabemos perfectamente que este hizo su obra en París.
En España no se quiere ni aplaude a
los intelectuales y artistas que se atreven a rompen los moldes establecidos
por la tradición social, pero se admira con reverencial sumisión a los famosos
que siguen la corriente de la moda y a los personajes y personajillos que
ostentan Poder. Pedro Almodovar empezó a ser tenido en cuenta cuando Francia le
concedió la Legión de Honor, y poco después Hollywood reconoció su valía como
realizador cinematográfico. A partir de ese momento Almodovar se convierte en
una bandera nacional. Pero en este juego, a la gente no le seduce tanto su
talento como su popularidad mundial. Se admira más la fama y el poder que
Almodovar tiene, que su obra y la crítica social que esta encierra.
¿Cuantas veces nos fijamos en los
pequeñitos? ¡Pocas. Muy pocas! Yo prefiero el Pedro Almodovar -hormiguita laboriosa-,
que durante los años 80 desmontó en sus películas muchos de los mitos sobre la
sexualidad carpetovetónica imperante, cuando pocos le hacían caso, y solo era un
realizador marginal.
Esta envidia que siempre hemos
tenido hacia lo nuestro, herencia de nuestra historia, parece mostrar
últimamente algunos síntomas de debilidad.
Y es que nuestra Inquisición se encargó como nadie de enseñarnos a
desconfiar de cualquier "Cristiano Nuevo" que sobresaliera en algo de
forma sospechosa. Es decir, aprendimos a ir contra los mejores.
Es fácil creer que estas cosas
pertenecen a un pasado remoto, sin relación con el día a día, pero no es así.
La envidia por el éxito ajeno sigue viva en nuestra piel social como
ninguna otra cosa, y es la principal causa de la tara espiritual que
padecemos desde hace mucho tiempo, que no es otra que nuestra famosa
incapacidad para coordinarnos unos con otros y trabajar en equipo
eficientemente. Ello hace que recurrentemente apliquemos la única solución que
conocemos: el individualismo en todas sus manifestaciones. Este desemboca en la
falta de respeto que profesamos a los demás, puesto que cada uno nos creemos
superiores a todos. ¿Como explicar sino que seamos tan cainitas, y que nuestra
identidad nacional siga aún tan desdibujada? ¿Como explicar sino la pasión
creadora que demostramos en otras culturas, cuando conseguimos abandonar estas
formas de pensamiento y acción?
España es la monarquía que más
repúblicas ha creado en el mundo. Pero con ellas mantenemos relaciones
distantes y superficiales, a pesar de las profundas raíces que nos unen.
Sabemos que deberíamos intensificar los intercambios con América a todos los
niveles, pero en lugar de hacerlo nos hemos inventado una fiesta, el 12 de
octubre, mientras el resto del año ignoramos
a nuestros hermanos americanos, con los que compartimos cultura, sensibilidad y
sangre.
Al comportarnos así nos negamos a nosotros mismos y nos empecinamos en
no aceptar nuestro papel en el mundo. No conocemos sus ciudades (que fundamos
nosotros), sus monumentos (que hicieron nuestros abuelos), sus regiones (que
son las más bellas del mundo), y los nombres de sus presidentes y líderes.
Hablamos de ellos como si no tuvieran nada que ver con nosotros; como si la
sangre que circula por nuestras venas no fuera la misma, y como si nuestras
formas sociales y culturales fueran incompatibles. Pero son prácticamente iguales.
Cometemos un grave error, puesto que las mejores realizaciones que nuestros antepasados
hicieron en los últimos siglos, se encuentran, sin duda, en la América hermana.
Redescubrir su realidad es descubrir nuestra propia esencia. Hemos de abrirnos a nuestra gran
riqueza, que se manifiesta en una gran diversidad de pueblos, plazas, paisajes,
arquitectura, y lenguas. Abrirnos como lo hacía la sociedad del Rey Alfonso X
"El Sabio", rey de Castilla y León, en la que convivían pacíficamente
moros, judíos y cristianos, consiguiendo uno de los momentos de mayor esplendor
intelectual y económico de nuestra historia. Después, cuando una de las tres
etnias se empeñó en borrar a las otras dos y lo consiguió, sobrevino una larga
noche de olvido y desastres, de la que aún no hemos terminado de recuperarnos.
La diversidad cultural y artística
es esencial si queremos construir una sociedad madura, abierta y plural. No
sería mala inversión ir sembrando las semillas del respeto hacia los que son
"diferentes" a nosotros, en lugar de seguir hablando de tolerancia.
Desde una actitud de poder se tolera, pero desde una actitud de igualdad se
respeta. No olvidemos que la paz no es el bien más importante que hemos de
conseguir entre los hombre, sino la justicia, como ya nos enseño León Felipe.
El autentico respeto hacia el otro, pasa por el intercambio de ideas, la
confianza, la crítica, los negocios, y el conocimiento de sus tradiciones y
manifestaciones artísticas.
Si decidimos llevar a la práctica
estos valores como un hábito más de nuestra vida cotidiana, será inevitable
volver al combate. Hoy os
ofrezco las canciones con las que un día peleé. En ellas viven mis sueños,
pero mis sueños forman parte también de los vuestros, y todos juntos alimentan
el alma de este planeta Azul, que sigue evolucionando, como lo hace
la vida en todo el universo.
JORGE DEXTER. MEDICO COMPOSITOR
Milonga del moro judío interpretada magistralmente por este cantautor en el Teatro Solís de Montevideo (Uruguay) es otro ejemplo de que es posible la convivencia entre diferentes razas, culturas y religiones.
HAYET-AYAD
Es una folklorista autodidactica que apuesta por el acercamiento y la la tolerancia entre los pueblos. Su repertorio, extraido de la tradición oral, recoge las tres culturas peninsulares. Incansable peregrina por Europa, Oriente Medio, EE.UU. y España. Ayet-Hayad es un ejemplo de lo que la música tradicional puede aportarnos de bueno.
JESÚS FERNÁNDEZ. COMPOSITOR DE FLAMENCO.
Aires Zapilleros es un tema compuesto por este joven guitarrista que nos muestra el alma del Flamenco y las tres culturas de las que se alimenta. Su prodigiosa imaginación lleva al oyente mas allá de los limites y las fronteras conocidas. Casi a un mundo mitologico.
CRISTINA SAMANIEGO. BAILARINA DE DANZA ORIENTAL
La Danza Oriental es una expresión de sensibilidad artística que no conoce fronteras. En Andalucia atraviesa un momento de gran expansión y Cristina Samaniego es una digna representante de una generación de artistas que conectan esta tradición milenaria con lo mas innovador de la danza contemporanea.
JUAN PEÑA "EL LEBRIJANO" Y LA ORQUESTA ANDALUSI DE TANGER
Dame la libertad es una canción del disco "Encuentros". Ejemplo de acercamiento de músicas, sensibilidades, y culturas hermanas.
CUANDO NO HAY SALIDA: ¡RESPIRA SIN CONCRETAR!
20/08/2008 - Autor: Carlos Samaniego - Fuente: Webislam
Reflexiones sobre el libro de Pema Chödrön: Cuando todo se derrumba, por Carlos Samaniego Villasante.
EL CATEDRATICO DE LAS UNIVERSIDADES DE MADRID-PRINCETON: AMERICO CASTRO QUESADA
Américo hacia 1930
Américo Castro Quesada nació en Cantagalo (Brasil) en 1885 y falleció en
Playa de Aro (España) en 1974. Es el autor
de una de las más importantes interpretaciones sobre la Historia de España: La
Triculturalidad.
Con 5 años
llega a Huetor Tájar (Granada), donde sus padres se instalan tras la vuelta de
Brasil. En 1904, se licencia en Letras y Derecho en la Universidad de Granada y
seguidamente se traslada a Paris a estudiar en la Sorbona entre 1905 y 1907, residiendo
un tiempo en Alemania.
Al quedar huérfano
vuelve a Madrid para hacer el Servicio Militar, vinculándose a Ramón Menéndez
Pidal y a la Institución Libre de Enseñanza. Comienza a dar clases en la Universidad Central de Madrid y
simultáneamente investiga en el Centro de
Estudios Históricos, donde en 1910 se convierte en jefe del departamento de
Lexicografía.
En 1911
obtiene el Doctorado con la tesis “Contribución al estudio del dialecto leonés
en Zamora” y en 1915 ya es Catedrático de Filología Castellana / Historia de la
Lengua Española. En aquellos años lo describen como popular, serio y pulcro.
Luce barba y se empieza a conocer su gran capacidad de trabajo y su habilidad
para polemizar. Iniciaba sus clases con la expresión “Resulta que…”.
De fuerte vocación liberal e ideas krausistas se incorpora al Partido Reformista. Es amigo del pintor Sorolla y de Juan Ramón Jiménez, entre otras grandes figuras de la época. En 1913 publica el “Romancerillo del Plata” en la revista bonaerense Nosotros y se adhiere al Manifiesto de Ortega y Gasset, que intentaba superar el pesimismo noventayochista.
De fuerte vocación liberal e ideas krausistas se incorpora al Partido Reformista. Es amigo del pintor Sorolla y de Juan Ramón Jiménez, entre otras grandes figuras de la época. En 1913 publica el “Romancerillo del Plata” en la revista bonaerense Nosotros y se adhiere al Manifiesto de Ortega y Gasset, que intentaba superar el pesimismo noventayochista.
En 1918
publica “La pasiva refleja en español” y en 1919 “El movimiento científico en
la España actual”, en la revista Hispania de Palo Alto (California,
EE.UU.).
En 1923 visita Argentina, donde dirige y funda el Instituto de Filología en la Universidad de Buenos Aires. En Chile imparte conferencias sobre Lope de Vega y Cervantes.
En 1923 visita Argentina, donde dirige y funda el Instituto de Filología en la Universidad de Buenos Aires. En Chile imparte conferencias sobre Lope de Vega y Cervantes.
En 1924 es profesor
visitante en la Columbia University de New York (EE.UU.), impartiendo un curso sobre
Literatura Hispana. En ese año regresa a España antes de lo previsto a causa
del incidente de Unamuno con la Dictadura de Primo de Rivera.
A partir de 1924 publica regularmente en La Nación de Buenos Aires. Su interés por el erasmismo le lleva a escribir varias obras importantes como “El pensamiento de Cervantes” que publica en 1925, en la que analiza la relación de Cervantes con el Renacimiento y con la rama humanista que crea Erasmo de Rotterdam.
En 1926, durante la dictadura del general Primo de Rivera, fue el inspirador de la Junta de Relaciones Culturales, que en 1931 se convertiría en el órgano de política de expansión cultural europea de la II República española.
En 1928 Américo vuelve a América para impartir cursos y conferencias en México, Puerto Rico y Cuba. Organiza encuentros culturales, dicta lecciones magistrales y se prodiga en diversas actividades. Su influencia por aquellos años es grande, tanto por su intensa actividad docente y divulgadora, como por su incesante actividad periodística.
A partir de 1929 publica regularmente en El Excelsior de México. Desde 1931 hasta mediados de 1932 es Embajador de España en Alemania, representando a la joven República en Berlín.
Entonces inicia su actividad como gran propagador de lo Hispánico por todo el mundo, organizando perfiles culturales y multitud de actividades de difusión. En el Centro de Estudios Históricos crea la Sección de Estudios Hispanoamericanos y funda la revista “Tierra Firme”, que publicaría 7 números hasta 1938, disolviéndose a causa de la guerra. Al comienzo de la Guerra Civil española (1936-1939) fue nombrado Cónsul en Hendaya, desde donde salvó a buena parte del cuerpo diplomático, mientras San Sebastián era bombardeada.
En una de las noticias se informa de su fusilamiento en San Sebastián. Tenía entonces 51 años. Viaja después a Buenos Aires y al caducar su pasaporte solicita la nacionalidad brasileña, iniciando su actividad docente en el continente americano como Catedrático de Filología.
A partir de 1924 publica regularmente en La Nación de Buenos Aires. Su interés por el erasmismo le lleva a escribir varias obras importantes como “El pensamiento de Cervantes” que publica en 1925, en la que analiza la relación de Cervantes con el Renacimiento y con la rama humanista que crea Erasmo de Rotterdam.
En 1926, durante la dictadura del general Primo de Rivera, fue el inspirador de la Junta de Relaciones Culturales, que en 1931 se convertiría en el órgano de política de expansión cultural europea de la II República española.
En 1928 Américo vuelve a América para impartir cursos y conferencias en México, Puerto Rico y Cuba. Organiza encuentros culturales, dicta lecciones magistrales y se prodiga en diversas actividades. Su influencia por aquellos años es grande, tanto por su intensa actividad docente y divulgadora, como por su incesante actividad periodística.
A partir de 1929 publica regularmente en El Excelsior de México. Desde 1931 hasta mediados de 1932 es Embajador de España en Alemania, representando a la joven República en Berlín.
Entonces inicia su actividad como gran propagador de lo Hispánico por todo el mundo, organizando perfiles culturales y multitud de actividades de difusión. En el Centro de Estudios Históricos crea la Sección de Estudios Hispanoamericanos y funda la revista “Tierra Firme”, que publicaría 7 números hasta 1938, disolviéndose a causa de la guerra. Al comienzo de la Guerra Civil española (1936-1939) fue nombrado Cónsul en Hendaya, desde donde salvó a buena parte del cuerpo diplomático, mientras San Sebastián era bombardeada.
En una de las noticias se informa de su fusilamiento en San Sebastián. Tenía entonces 51 años. Viaja después a Buenos Aires y al caducar su pasaporte solicita la nacionalidad brasileña, iniciando su actividad docente en el continente americano como Catedrático de Filología.
Comenzó a impartir
clases en la universidad de Buenos Aires, en 1936. Entre
1937-1939 es profesor en la universidad de Wisconsin. Entre
1939-40 es profesor en la universidad de Austin (Texas). En 1942-43
obtiene la nacionalidad estadounidense, que mantendrá hasta su muerte.
Desde 1942 y
hasta 1955 fue profesor de la universidad de Princeton (New Yersey) hasta su
jubilación forzosa. Ocupó la Cátedra de Lengua y Literatura Española Emory L. Ford, creando una importante
escuela de Hispanistas.
En 1953
escribe para el Diario Nacional de Caracas (Venezuela) y es nombrado Profesor Emérito
en Princeton. Tras su
jubilación, dio clases en la naciente Universidad de Houston como Profesor Extraordinario
y también en la Universidad de California Los Ángeles (San Diego), donde se conserva
una parte de su biblioteca.
En 1968
regresa a España a causa de la enfermedad de su mujer Carmen Medinavieta.
Falleció en Playa de Aro (Gerona) el 25/7/74, mientras se bañaba en el Mediterráneo. Durante su prolongado
exilio en América se mantuvo siempre muy apartado de los españoles (exilio
dentro del exilio). Se interesó por el lenguaje de Argentina, por los estudios históricos
y por las comparativas entre culturas américo-anglosajonas y latinoamericanas.
Sus
descubrimientos más importantes los realiza en la Universidad de Princeton, si
bien publica sus obras en español en la editorial Losada de Buenos Aires. Se le
considera un experto en literatura española del Siglo de Oro, pero su gran obsesión
intelectual fue “el problema de España” en relación a la identidad y a la
vivencia nacional, como estas palabras suyas escritas poco antes de morir ponen
de manifiesto en toda su crudeza:
“Como y porque se hizo tan dura y tan áspera la convivencia entre españoles, cual es el motivo de haberse hecho endémica entre nosotros la necesidad de arrojar del país, o de exterminar, a quienes disienten de lo creído y querido por los mas poderosos”.
Estudió los
aspectos sociales de la segregación en la literatura española y sus consecuencias
en los judeconversos y los marranos. Durante el largo periodo en el que se
produce lo que denomina la “convivencia conflictiva” de las tres castas de
cristianos, musulmanes y judíos en la Península, es cuando cristaliza la identidad
colectiva de los españoles, jugando la religión un papel central en este
proceso.
La guerra civil de 1936-39 fue según el una lucha entre la vieja
religiosidad hispana y una nueva religiosidad vaga y nebulosa, a partir del “me
da la gana” y un proyecto utópico de felicidad universal. Desarrolla
dos categorías para interpretar la historia de las ideas en España:
La morada vital.- Es vivir ante un cierto horizonte de posibilidades y obstáculos concretos.
La vividura.- Es la conciencia subjetiva con respecto a la morada vital. El modo como los hombres manejan su vida en esa morada.
En 1492 termina
la Edad Media, se dicta el Decreto de Expulsión de los Sefardíes y se descubren
nuevas tierras al otro lado de la mar Oceana. Y en ese momento entra en escena
una cuarta casta representada por los pueblos indígenas de América, de los que
Castro se ocupará poco a pesar de su larga estancia en el continente Americano,
pero es crítico con la expulsión judía, como demuestran estas palabras suyas “…
con los judíos se fue el espíritu internacionalista, de cultura amplia y sutil”.
Cuando el
historiador Sánchez Albornoz publicó su libro “España, un enigma histórico” en
1956, el debate sobre el pasado histórico de España llega a su cima en lo que
se conoce como el debate sobre el Ser de España, si bien en ese momento
Castro ya ha concluido su actividad docente e investigadora principal y su obra
está terminada. Américo
Castro, al igual que otros intelectuales que se negaron a participar en la guerra
civil se les considera el grupo de la “Tercera España”.
LA HISTORIA DE-VUELTA
EL MAR DE ARENA
Gran Padre Sahara.
Merzuga puerta de entrada al
mar de arena infinito,
donde se disuelven todos los dilemas,
todas las dudas
y todas las certidumbres.
donde se disuelven todos los dilemas,
todas las dudas
y todas las certidumbres.


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